¡Ah qué rojillos estos! Tan curiosos, tan cómodos. Mira que tanta rebeldía en una universidad pública... Autónoma... Qué valientes. Nunca dejan de sorprender sus desplantes, niños mimados por el hambre que han encontrado el color rosa de su vida al vender en un tianguis todo tipo de basuras. Esos son los héroes que necesitamos para garantizar que los derechos del hombre sean respetados: vendedores de raspados, artesanos de pulseritas y chefs vegetarianos. ¿Para qué más hombres de ciencia? No hacen falta, necesitamos más ¡mugre, basura y smog! (Pintas en las instalaciones, conciertos y comida chatarra). ¿Para qué estudiar? Si podemos vivir, todos juntos, en el Auditorio "Ché" Guevara.
¿Que no son rojos? Disculpe usted, pero como todas sus pintas lo son... Creo que me dejé llevar. Sí, mire: no tengo nada en contra de ser un mantenido, siempre que un particular provea el efectivo y no la consciencia nacional, nuestra UNAM. Ya sé, me vas a decir que TODA la población estudiantil te apoya... A-já, cómo no. Sí, sí, sí... Nosotros los burgueses, capitalistas, pinochetistas, mierdos, militaristas, catastrofistas, mierdoros, ignorantes, fascistas, hijos de Azcárraga, de Salinas Pliego, Slimistas, ovejas que seguímos las reglas, cobardes, mensos, simples e incapaces somos un montón de represores envíados por el rector para amedrentarlos a ustedes, víctimas de este demoniáco sistema; tan injusto, tan tonto, tan "nosotros" (no ustedes, claro). ¡Casi se me olvida! También somos panistas...
En serio, si quieren seguir de okupas háganlo pero en otro lado; escuché que Antorcha Campesina sigue reclutando gente y ¡también tienen internet!.





