viernes, 5 de agosto de 2011

Asamblea Supersónica (farsa en cuatro párrafos)

Hay que ir por orden, pues el procedimiento, en materia revolucionaria, lo es todo: el blog de la "asambleaffyl" tiene dos aeropuertos (sendos números -supongo- de un órgano uniformemente informativo -según lo que entiende la izquierda por "información"-), el 1 y el 2. El Aeropuerto 1 tiene un Editorial, que a continuación pasamos a comentar.

Primero Párrafo

El Aeropuerto de filos es un órgano informativo de miembros de la Asamblea estudiantil de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, la cual cumple un año de reunirse para discutir y construir soluciones sobre los problemas que tiene nuestra comunidad. Esta publicación es un esfuerzo por amplificar la información y el diálogo necesarios para mejorar las condiciones de nuestra facultad." (Nuestras negritas, o tipo de letra afroamericano de tamaño reducido).

Un órgano de miembros, chido. Siguiente punto a notar: los problemas entendidos como sustrato apropiado para ponerle cosas encima. Luego, un momento de candidez: nos esforzamos por amplificar la información; es decir, si resulta que un problema no es tan serio como quisiéramos -por ejemplo, nadie está realmente "atentando" en contra de la educación pública-, no hay bronca, basta con hacer grande el borlote.

Porque uno no es ninguno, Segundo Párrafo

El Aeropuerto tiene como primer objetivo difundir los trabajos que realiza la Asamblea, encaminados a la obtención de mejores condiciones de estudio y trabajo para los miembros de la facultad. La intención es crear un espacio autónomo de diálogo que contribuya a la construcción de una comunidad universitaria responsable ante el cumplimiento de las obligaciones de la UNAM con la sociedad mexicana a través de espacios de discusión y análisis sobre aspectos académicos y sociales como son los planes y programas de estudio, así como las políticas universitarias.

Seis preposiciones, casi sin respirar, para escribir una oración que no tiene pies ni cabeza. Sin duda, todo un récord sintáctico en la historia del discurso asamblero. ¿Una comunidad universitaria responsable ante el cumplimiento de las obligaciones de la UNAM? Cuando la acaben de construir, yo propongo que la donen a la colección de objetos raros del Universum.

No hay segunda sin tercera, así que... Tercer Párrafo

El proyecto surge de nuestra participación activa en las asambleas estudiantiles donde nace la necesidad, debido a la complejidad del diálogo político, de tener un órgano informativo que haga llegar nuestras opiniones, argumentos y exhortos al total de la comunidad para tener una visión más global de todo aquello que como universitarios y entes políticos nos compete, interesa y afecta. Nuestra intención no es propagandística sino informativa y crítica, Busca generar una opinión responsable y empática que a su vez derive en una acción ética o política consecuente.

Da gusto saber que, por lo menos, estos "estudiantes" se activan en algún lado. Y, claro, más mejor que lo global es lo más global, y si eso, además, engloba todo lo que nos compete, interesa y afecta, ¿qué más se puede pedir? Interludio cómico: nuestra intención no es propagandística... nomás buscamos generar una opinión "empática". Ah. Pensemos ahora en una de esas "acciones éticas": robarse un cubículo. ¿Con qué sistema de valores es consecuente esa actividad?

La última y nos vamos, Cuarto Párrafo

Bajo esa lógica, en este primer número planteamos un balance, en forma de pronunciamiento, sobre la situación del movimiento, las demandas y la Asamblea estudiantil, en el cual se incluyen las perspectivas de trabajo para el semestre que recién comienza. Una de las propuestas más destacadas es la apertura de foros de reflexión sobre cada uno de los puntos del Pliego Petitorio, para que, junto con especialistas sobre cada tema, los miembros de la facultad construyamos alternativas de solución.

¿Esa lógica? ¡¿Esa LÓGICA?! Carajo, o yo estoy de a tiro... Bueno, bueno: calma -a mi edad, los disgustos pueden ser fatales-. 'Ah, pero si usted, señor criticón, se siente tan chicho, a ver: plantéese un balance en forma de pronunciamiento... si puede'. La neta, yo no le entro.

Mejor termino: si a usted también, querido lector, su aguda intuición estilística le advirtió que aquí huele a "jornalismo", nomás échele un ojito al Aeropuerto 2, y ya me dirá.

miércoles, 8 de junio de 2011

Bajos oficios

Una amiga mía dejó truncos sus estudios en la Escuela Nacional de Música por culpa de esa "cruzada por la educación gratuita" de triste memoria que tuvo lugar en el 99, herida que, a la fecha, sigue abierta e infectada (entre otras cosas, gracias a la indi-gestión de Narro). Para no quedarse sin hacer nada, se inscribió en una universidad de paga, en la carrera de psicología. Poco después de obtener su título, entró a trabajar en un centro penitenciario de alta seguridad, donde, gracias a su empeño y capacidades, ha ido desarrollando una muy exitosa carrera. Hoy está pagando el crédito de su departamento, y estudiando una maestría.
Esta mujer, me consta, disfruta su profesión, y la practica con una ética que no tendría nada de admirable, si no fuera porque, a como están las cosas, dicho comportamiento es más la excepción que la regla.
Yo lo que quisiera saber es dónde encuentra Narro, en un caso como éste, lo indecoroso, lo indigno para un universitario, lo humillante para un joven que quiere profesionalizarse. ¿Dónde? Si ya lo dijo Eraclio Zepeda en uno de sus cuentos: "todos los oficios son dignos; lo único indigno es no tener oficio".
Ahora que hay otra clase de indignidad: la de no realizar bien el oficio de cada uno. Como en el caso de Narro, precisamente: un individuo al que se le paga (demasiado, en mi opinión) para hacerla de rector; es decir, para garantizar que no se interrumpan las labores de la institución, y para vigilar la correcta utilización de sus cuantiosos recursos, entre otras cosas.
Sin embargo, la rectoría -gracias a bichos como Pepito- se ha convertido en una función puramente decorativa. Lo cual, además, es una gran paradoja, teniendo en cuenta que ni la presencia ni los discursos de NarroW sirven, ya no digamos para "decorar" ninguna clase de acto o recinto oficial, sino ni siquiera para entretener a la concurrencia.
Sus dislates más recientes (que no serán, mucho me temo, los últimos que tengamos que soportarle) son vergonzantes, una afrenta al sentido común y al tan cacareado "espíritu universitario". Y son el resultado de un ánimo desenfrenado por ser "reconocido", ser popular y aparecer en todos los periódicos, siempre del lado de "los buenos".
Pero esto último es imposible, porque los de a deveras buenos -para algo, para lo suyo- están en un lugar a donde él nunca llegará, trabajando en donde quieren o pueden, haciendo lo que saben hacer. Cosa que el señor rector, queda claro, ni está dispuesto a hacer, ni tiene la capacidad para hacerlo.

Testimonio en video