domingo, 18 de octubre de 2009

El más reciente evangelio según los okupas (1/3)

En esta ocasión presentamos la primera de tres entregas de la réplica que nuestro foro hace al más reciente pronunciamiento de los okupas. Es un documento muy extenso, de ahí que se haya segmentado; hacia el final de la semana estará publicado por completo.
Mientras algunos estudiantes invierten tiempo de sus estudios, de su ocio, de su descanso, en coordinar proyectos para desarrollar en el auditorio Justo Sierra, mientras invierten horas en las asambleas defendiendo sus puntos de vista, prestando atención a los de los otros, posiblemente concediendo razón a aquellos o convenciendo con los propios, los okupas tan ufanos comunican con lujo de sacralidad lo siguiente:


por Chk García. En las últimas semanas el debate en torno al auditorio che Guevara ha regresado a la boca de todos. Realmente, que ese debate se suceda, despues de haber estado luchando tanto tiempo contra un cerco informativo que ha intentado despretigiar un movimiento y legitimar al mismo tiempo la represión contra el mismo, nos agrada bastante, sin embargo, conforme avanza éste, va también siendo necesario realizar pertinentes aclaraciones y reiteraciones, particularmente por quienes hemos estado trabajando en el auditorio durante estos nueve años.

Primero que todo, gracias por publicar su comunicado... El silencio era más que parsimonioso y sus partidarios podrían meter la pata defendiendo las resoluciones de las asambleas o tanto peor, apoyando la propuesta de la administración tripartita.
En cuanto a este punto, de la presunta represión violenta no hay partidarios declarados ni evidencia alguna respecto a una conspiración que la promueva: Fuera de la mente de los presuntamente reprimidos, no existe.
Por otra parte, la ocupación dejó de ser de interés público hace algunos años; si se hizo de mala fama entre las generaciones actuales fue por propia mano: Todos hemos atestiguado cómo han desempeñado la administración del auditorio, y es patente que muchos la encuentran cuestionable.

No con la intención de hacer prevalecer o imponer un punto de vista, sí con el objetivo de transmitir nuestras experiencias, dudas y propuestas, queremos que el debate crezca, queremos que se abran las puertas para dar un nuevo impulso a la organización estudiantil independiente. La ocupación del auditorio Che Guevara se produjo con la fuerza de un movimiento (del 99-2000) que cuestionó radicalmente a la institución universitaria en su conjunto.

Estamos de acuerdo en que la organización estudiantil muy transparentemente ha manifestado interés en poner proyectos en acción; No veo por qué sigue a esa idea que la ocupación del Auditorio se produjo gracias al cuestionamiento de la institución universitaria en su conjunto, pero consideraremos que son dos ideas separadas, enunciadas una luego de la otra sólo por consecutividad y no porque se presuma que el actual movimiento estudiantil comulga de manera necesaria con el cuestionamiento radical a la institución universitaria... ¿o sí?

La represión contra el movimiento estudiantil en febrero de 2000 logró que la exigencia de transformación de la universidad quedara olvidadada y lo decimos, no porque en estos 10 años la autoorganización y movilización estudiantil estuvieran ausentes, sino porque no se han encontrado los caminos efectivos para continuar en el camino hacia esa transformación.

Establecemos posturas: Sigue en pie ese cuestionamiento radical a las autoridades Universitarias (quienquiera que fuera titular del cargo), aunque no se han encontrado métodos más eficaces que la ocupación. Conste que sólo apunto esto porque quiero evitar que se presuma tergiverzación de su mensaje, más adelante en este análisis se ratificará esta postura y se establecerá que la Ocupación cuestiona todo el proyecto de Universidad.

Es decir, ¿Quién puede asegurar que la realización de una nueva huelga estudiantil va conseguir que la clase política y la rectoria universitaria acepten una verdadera transformación de la universidad? Nadie.

Estamos de acuerdo, ojalá esa idea esté bien lejos de la mente de todos. Tal vez llegamos a esa conclusión por razones distintas, pero estamos unívocamente de acuerdo: Una huelga a nadie le serviría de nada.

Y es que en cierta manera nos ha quedado claro que nada podemos exigir a los poderosos, que realmente vaya a ser dado. La transformación de la universidad es y siempre ha sido, más una necesidad que una exigencia, pensarla como esta última ha llevado a la derrota de los movimientos que han luchado por ella. El movimiento del 99-2000 no supo avanzar en la solución de esa necesidad, por eso su derrota fue inevitable; desgastada la huelga, la posibilidad de resolución satisfactoria a nuestras exigencias fue cada vez menor.

Sería muy cuestionable si yo presumiera saber a qué se refiere este comunicado con el proyecto de Universidad que tenían en mente; entiendo que lo más cercano a su proyecto de Universidad serían ¿los nueve años de autogestión del Auditorio Justo Sierra y otros lugares en la Universidad? A lo más -en este texto- conoceremos los principios okcupas (por si nunca los han escuchado rezarlos mientras esperan un pumabús); un proyecto de Universidad en extenso no me lo parece.

Reprimir la huelga fue entonces la salida con menor costo para la institución universitaria, tan es asi, que el proceso de su privatización ha avanzado, al mismo tiempo que las autoridades de la rectoría han recuperado la legitimidad que habían perdido: fuimos derrotados.

En el marco de la derrota okupa recién mentada, cabe apuntar que no fueron sólo los poderosos los que deseaban el cese a la huelga, la legitimidad no la confirió su carácter de "autoridad" sino el sentir colectivo de la comunidad Universitaria que prefería el regreso de la Universidad -a pesar de sus vicios- a abandonarla a la huelga. Los poderosos, como se les llama, no convencieron con poder, no convencieron con cargos; fueron respaldados -y en alguna medida exigidos- por el sentir colectivo que encontraba como necesario el regreso a las actividades.

Realmente, con el movimiento del 99-2000 solo le propinamos unos rasguños -hoy sanados, al cuerpo institucional de la universidad. Que hoy el rector Narro cuente con un amplio respaldo de la 'comunidad universitaria' y de la clase política, producto de sus estrategias mercadotecnicas y de la supuesta defensa que ha estado haciendo de las instituciones públicas de educación superior, veda cualquier intento de cuestionamiento a la legitimidad de la autoridad universitaria -incluso a sabiendas de que Narro ha sido el responsable directo de la represión contra el movimiento estudiantil desde hace varias décadas; aunque no el cuestionamiento a la universidad en su conjunto, si bien deciamos atrás, éste ha quedado en el olvido.

Este es un punto interesante, verán, si Narro tiene aceptación de la entrecomillada comunidad universitaria, si tiene respaldo de muchos y cuenta con reconocimiento es fundamentalmente porque ocupa un puesto central en la institución a la que los estudiantes y profesores voluntariamente confieren respeto: Fuese Narro o alguien más, la Institución que los okupas cuestionan radicalmente goza de aceptación y legitimidad no por ser un órgano del estado, no por ser parte de la estructura gubernamental, no por estar coludida con un consorcio comercial... No, formalmente ser Rector de la UNAM es un cargo que implica el respeto de una comunidad y de una nación que reconocen en esa figura un papel central en la historia de México y en la vida de la nación. Si el Rector en funciones hace o no honor al sitio que se le ha conferido es algo distinto y que se juzga en cada caso; el sólo cargo de rector no implica desprestigio absoluto entre la comunidad Universitaria aunque sí goce de este entre los okupas. ¿Y por qué confiere la gente autoridad o mínimamente respeto a esa Institución viciada y a esas autoridades fraudulentas? Simple, porque aportan algo a la vida de la nación y a sus vidas.


Decimos pues, que la ocupación del auditorio che guevara, ha sido y es un paso adelante que ha dado el movimiento estudiantil y social en la lucha por la transformación de la universidad. En primer lugar, porque nunca hemos exigido nada a cambio, ni por el che, ni por nuestro trabajo.

Ojo, no nos confundamos, el movimiento estudiantil al que te refieres aquí son los okupas y sus partidarios; no necesariamente el movimiento estudiantil que recién se ha involucrado en asambleas y actividades culturales, y con eso quiero decir que no pueden presumir que ellos también luchan por transformar la universidad según los principios okupas, cuando menos no hasta que así lo declaren.
Por otra parte, sí han cobrado cuotas por entrar a sus eventos en el Auditorio, y por usar sus dormitorios, sí han lucrado con el inmueble... precios populares, sí, pero precios al fin. Por otra parte si mal no recuerdo su trabajo estaba orientado a la autogestión, luego, no tenía beneficiarios fuera de ustedes... ¿o sí?

En segundo lugar, porque el che se mantenido como un espacio independiente de la institución universitaria (y también de partidos políticos) por más de nueve años.

Los ocupantes del Auditorio Justo Sierra han marginado a la Institución Universitaria, sí, y ciertamente no promueven -públicamente cuando menos, ni por ningún otro medio que pueda presumir- ninguna de las plantillas políticas empadronadas en el IFE, sí; este es un logro de los individuos que ahí habitan y que inadvertidamente -para ellos- también se promueven como un grupo político -que alberga a casi todas las causas que impliquen inconformidad. Bien por ustedes, pero no es un logro exclusivo suyo no estar vinculados con partidos políticos... Somos muchos los que estamos en esa condición y no creemos merecer una estrellita roja en la frente. Puedo decir además que muchos nos consideramos exentos de los -presuntos- beneficios de su trabajo.

Utilizar la electricidad y agua de la red de abastecimiento de la universidad ha sido durante mucho tiempo más una expropiación, que una dádiva por parte de las autoridades. Es sabido, y cualquiera puede corroborarlo en el archivo de comunicados emitidos por la asamblea del Che, que al menos por dos años estuvimos colgados de un diablito, que las instalaciones de agua, luz y drenaje han sido reiteradamente dañadas por esbirros al servicio de la rectoría y de la facultad de filosofía y letras.

Eso es cinismo, y no creo que ustedes se sintieran muy cómodos con que algún otro grupo -ya no digamos de las autoridades represoras sino algún tercero que pudiera existir... Digamos unos cuyos comiéndose su hortaliza...- les "expropiara" los suministros que alimentan su autogestión...
Por otra parte, los esbirros al servicio de rectoría y de la FFyL también dañan las instalaciones de la propia Facultad y de las casas de los demás... A veces es bueno que lo hagan, porque hay qué dar mantenimiento a las cosas... Es posible que por el uso se descompongan.

En tercer lugar, porque nuestro trabajo siempre ha sido autogestivo, de intenciones libertarias y para el enriquecimiento colectivo. Ello a pesar de los errores cometidos en la realización de proyectos.

Autogestivo es un término más que metafísico, se ha escuchado tanto que es difícil poder saber con precisión a qué se refiere; ya se ha abordado y no regresaremos a él en esta ocasión. Las intenciones no son algo ostensible... Podemos conceder la sinceridad de sus buenas intenciones, pero ello no exenta el juicio respecto a su ejecución. ¿Promoverían una cultura del perdón?, ¿podrían perdonar ustedes a la rectoría que tanto odian? Creo que no... De modo que habrá cada parte de ser responsable por sus acciones y no exculparse en sus intenciones.

Y por último, porque con la ocupación se ha mantenido vigente y presente un cuestionamiento profundo a la universidad, tal como lo hizo en su momento el movimiento de 99-2000. La ocupación del auditorio Che Guevara es una experiencia única en toda la universidad, al menos en los últimos 20 o 30 años. En verdad, estamos orgullosos de estos nueve años de autonomía, autogestión y rebeldía del auditorio Che Guevara. Tal experiencia no podemos echarla en saco roto.

Sí, la ocupación lo manifiesta así en cada ocasión que les es posible. Es afortunado que sea una experiencia única y es afortunado también que estén conformes con sus logros; lo que tampoco pueden echar en saco roto es que no viven solos en la Universidad... bueno, sí son los únicos que de facto tienen su vivienda aquí, pero me refiero a que a) ni todos comparten su repudio por la Universidad como institución, b) ni todos celebran el modo de dirigir su lucha.

Continuará... premanezca sintonizado y coméntele a sus amigos por favor.

martes, 6 de octubre de 2009

¿Por qué no soy tripartita?

Dicen que el que parte y reparte se queda con la mejor parte. ¿Será?

El pasado viernes asistí un rato a la asamblea de mi colegio, el de filosofía. Tenía algunas esperanzas en que serían útiles estas reuniones. ¡Qué ingenuidad! Para empezar, algunos compañeros, obviamente de los que se oponen al desalojo, llegaron a decirle a la asamblea que si estaban discutiendo el asunto del auditorio era porque habían sido manipulados por el grupo denominado "Alumnos en movimiento" que se había "colgado" de la "asamblea de la FFyL".

Más de una semana después, los dueños de la denominada "asamblea de la FFyL" seguían profundamente ofendidos de que se hubiera usado su asamblea para tratar asuntos prohibidos en su escala de valores. Sí, su asamblea. Pues como recordarán, pese a que la gran cantidad de personas que se reunió ese día 24 estaba allí para discutir sobre el auditorio Justo Sierra, los habituales asistentes y organizadores de ese espacio que sólo se ocupaba de profundos temas (las piedras por ejemplo) se mostraron inconformes. Pese a denominarse "asamblea de la facultad", les pesaba tratar lo que la facultad quería tratar.

Bueno, si no era tema prohibido el del auditorio cuando menos era irrelevante. Bueno "no tan importante". Y así lo hicieron saber a la asamblea del colegio de filosofía. Mi glosa está viciada (obviamente) pero creo que lo que quisieron decir es más o menos esto: "si se juntaron en este momento para hablar del auditorio no son sino unos tontos, pues esa discusión fue impuesta de manera ilegítima por los "alumnos en movimiento", cuando hay cosas más importantes de qué hablar. Si tienen duda de cuáles son esas cosas estamos a su disposición"

Sobra decir que ninguno de los presentes se indignó ante esto. Quizás fue porque nadie entendió lo que yo entendí... o porque prefirieron guardarse el comentario como yo lo hice. El moderador contestó amablemente que reconocía la importancia de otros frentes de lucha pero que por ahora la temática estaba establecida.

¿A qué viene mi comentario? A que, como lo veo ahora, en las futuras discusiones sobre el auditorio será difícil establecer una auténtica discusión sobre lo que está de fondo. ¿Y qué está de fondo? El hecho de que unos individuos han secuestrado el lugar, que deben salirse y por qué era importante recuperar este inmueble para la universidad.

"¡Pero si eso es lo que se está discutiendo mentecato!"

Sí y no. Debo reconocer que lo acontecido ha puesto a trabajar a varios sectores de la comunidad de la facultad de manera comprometida y sincera. Pero también hay que decir lo siguiente:

El temor, no sólo mío sino de varias personas es que la llamada "administración tripartita" del auditorio fuera tomada como un hecho acerca del cuál sólo faltan discutir algunos detalles. Es decir, a que se tomara el rumor tripartito como un hecho y a que las asambleas subsecuentes fueran resolutivas sobre esa línea.

En primer lugar, no fue una mayoría la que aprobó la propuesta de la administración tripartita el día 24. Hasta donde entiendo fue sólo una propuesta. Puede ser que la mayoría de los que permanecieron hasta el final en esa asamblea hubieran encontrado esto viable. Aun así, ni en el momento de mayor concurrencia del día 24 se había reunido la mayor parte de la comunidad de la FFyL. En las asambleas de los colegios pasó algo similar. Sí hubo asistencia pero no estuvo la mayoría.

La voz del más grillo prevaleció. ¿Que cómo afirmo esto? Cuando menos en la asamblea del colegio de filosofía se partió del supuesto de que "... todos estamos de acuerdo en que las autoridades no deben administrar el auditorio..." decían reiteradamente los compañeros a los que les fue cedida la palabra. Es decir, no más discusión, todos estamos de acuerdo en eso. Aunque no se diga por qué. Cierto es que el que calla otorga, pero también es cierto que no es que calle precisamente aquel al que no dejan hablar. Y a eso venía mi anécdota: para poder hablar y hacerse escuchar en las asambleas parece ser que hay que cumplir algunos requisitos:

a) Ser políticamente correcto: es decir, nunca cuestionar el activismo político de quienes se digan "de izquierda", "con el pueblo, los oprimidos".

b) Asumir el que ahora podría llamarse "teorema fundamental de la asamblea": la autoridad no puede ni debe tocar el auditorio Che Guevara.

c) Con sus corolarios: "que es espacio de lucha estudiantil...", etcétera.

d) Apuntarse en la hoja. Hay que aclarar que aunque uno consiga hablar de esta forma no está garantizado que lo escuchen, que hagan un esfuerzo por entender sus razones y mucho menos que se tomen en cuenta sus propuestas.

e) Si uno quiere apuntarse puntos en el aplausómetro debe decir que reconoce el trabajo de los okupas, su lucha y sus ideales.

Es cierto que el lunes hubo personas que a nombre de sus asambleas dijeron cosas importantes: no más fiestas en el auditorio, no más consumo y almacenamiento de estupefacientes, organizar grupos de trabajo académico, entre otras cosas.

Lo problemático es que creyendo que ya se demostró el teorema fundamental de la asamblea, los estudiantes se han entusiasmado y ya quieren organizar el gobierno tripartito: estudiantes, trabajadores y académicos. Un cierto narcisismo lleva a los estudiantes que ya quieren el tripartitismo a pensar que ellos pueden erigir una administración mucho más eficiente y bondadosa de lo que podrían hacer las malévolas e incompetentes autoridades universitarias.

Todos nos hemos sentido víctimas de decisiones arbitrarias por parte de los que tienen el trabajo de administrar esta universidad. Sin embargo procurar una solución quitando del camino a las autoridades es análogo a matar moscas a escopetazos. ¿Cómo le hará el gobierno tripartito para la cuestión del presupuesto? ¿La administración de la facultad le soltará el dinero cuyo gasto debe estar ultrajustificado siendo que es de la nación? ¿Cómo se garantizará lo democrático del proceso? ¿Cómo se garantizará que no se perpetuen los grillos de siempre en el tri-gobierno? Después de todo la mayoría de los estudiantes están demasiado ocupados para estar vigilando la transparencia del asunto. Por algo la universidad desde hace 80 años obtuvo una autonomía que al menos en teoría servía para legitimar el autogobierno que los miembros de la institución establecieran para llevar a cabo los fines de la universidad. Ahora, parece ser, hay que establecer otro nuevo gobierno de la institución, en la que el ingenuo estudiante de los primeros semestres que cree que el CGH salvó a la universidad hace 10 años esté en igualdad de condiciones que el profesor de comprobada experiencia...
Mientras tanto, no sabemos nada: ni de las autoridades ni de los académicos.

Testimonio en video